jueves, 13 de marzo de 2014

CONTROLAR LAS EMOCIONES. INTELIGENCIA EMOCIONAL.






Alicia , !despierta, despierta, ya estás soñando otra vez!

Si , soñar, me encanta soñar, y parece increíble que hasta en sueños tenga que controlar mis emociones , puesto que muchas veces son tan reales, que lloro, río, amo, siento, ........................
pero tener estas emociones no es malo, ni reprimirse en sentirlas, solamente tenemos que conocerlas , y saber actuar ante ellas.

Cada día se habla más de la importancia de controlar las emociones, y más hoy en día. Bueno eso se dice, que hoy en día es importante el control de las emociones, pero imagino que siempre ha sido importante, pero si es verdad, que hoy en día el mundo en el que vivimos se ha vuelto muy exigente , y es muy importante el control y la gestión de nuestras emociones.

Las emociones son importantes , no sólo porque nos abrirá al resto de las personas, nos ayudará a comunicarnos mejor, sino que nos ayudará a percibir mejor nuestro estado emocional.

Dicen que los primeros 5 años de vida son toda una vida entera, si durante estos primeros 5 años hemos tenido déficit de cariño, padres ausentes, etc.... tendremos en un futuro una vida problemática. Entender y controlar las emociones es parte importante de la inteligencia emocional, y hoy se sabe, que los niños que controlan sus emociones son mas felices.


Las emociones ocupan gran parte de nuestra vida y son la causa más importante de felicidad o infelicidad.


Transformar las emociones negativas de los niños en positivas

¿Qué podemos hacer para que nuestros hijos sean inteligentes en sus emociones? ¿Qué podemos hacer para que ellos aprendan a controlar sus emociones, transformar las negativas en positivas y aprender con ellas?



Emociones o sentimientos, como el miedo,  la inseguridad y la ansiedad son normales, pero claro, hasta cierto punto, puesto que éstas se convierten en negativas cuando impiden a los niños a tomar decisiones o a encontrar la solución para algún problema. Son negativas cuando un niño se siente paralizado y hace que le impida seguir con algo que le gusta, y por tanto, hay que conseguir que esas emociones negativas se conviertan en positivas para ellos. 


 Pero claro,  ¿Cómo? .
Todos podemos reconocer la manifestación de nuestros peques a través de su cuerpo, porque les suden las manos , con llantos, risas descontroladas, etc..., seguro que todos conocemos cuando nuestro hijo está triste, está contento, siente rabia, pero ahora nos toca enseñarles a ellos esos sentimientos y ayudarles a controlarlos.

- Lo primero es hacer  que el niñ@ tenga conciencia de sus emociones negativas. Es necesario identificar cada una de estas emociones y tenerlas como algo que nos puede hacer mucho daño. Habla con tu hijo, comparte tus emociones con él y explícale cómo intentar controlarlas. Debemos entender que cosas insignificante para nosotros pueden ser terribles para ellos, pero no solo conocer sus emociones negativas, sino también conocer sus emociones positivas, como cuando se sienten felices, etc.... . Pero claro, para desarrollar este punto, es importante identificar y ser conscientes de nuestras propias emociones, y del modo como las enfrentamos nosotros mismos, y nos ayudará a entender mejor las emociones de nuestros hijos.Los adultos son modelos para los niños aunque no lo quieran. El niño aprenderá de sus padres a enfrentar sus emociones a partir de la observación. Si enfrentamos nuestras propias emociones adecuadamente, estaremos dando un buen ejemplo.
- Para enseñar a los niños a controlarlas también es necesario que se orienten a los pequeños a entenderlas. ¿Por qué tengo miedo?, ¿Por qué estoy sudando tanto sólo para hablar en alto en el aula? Nada mejor que ellos la detecten y busquen el por qué de sus emociones.
- Es importante enseñar al niño que no hay una razón justificable para que estas emociones les paralicen o les impidan de hacer algo que quiere y desea. Que hay que combatirlas cada vez que aparezcan y no dejarlas que le dominen. Mi hija por ejemplo, se pone muy muy nerviosa ante situaciones que se tenga que exponer a un público. Ella sabe que cuando se pone delante de sus compañeros en clase se pone muy nerviosa, la tiembla todo , se bloquea. Ella ha llegado a entender, que este sentimiento no tiene por qué impedirla hablar en público. No es malo que tenga nervios, pero es importante que sepa controlarlos para poder realizar lo que la gusta. En su primera audición de música, yo pensé, mi chica se nos desploma aquí en medio, cuando tenga que tocar ante toda estas personas. Pero cuando  salió, ví como tranquilamente cogió su violín , y empezó a tocar. Yo pensé en todo momento que era imposible, estaba tocando delante de toda la gente , y no parecía que estaba nerviosa. Cuando acabó su actuación, la dije, " Lo has hecho genial, Laura. ¿Y no estabas nerviosa?. Y me dijo: "Mamá me temblaban hasta las piernas, pero lo he controlado, y he podido hacerlo.". Laura fue capaz de controlar sus emociones y hacer lo que realmente le gusta.

Negarlas (quitarle importancia) o evitarlas (distraer al niño o compensarle para que deje de sentirlas) suele ser contraproducente.
- Fijarnos en cómo juega el niño, qúe dice a sus muñecos, nos puede indicar lo que está sintiendo , lo que le preocupa, de qué se siente contento o triste, etc.... También las pesadillas nos pueden dar pistas de lo que le ocurre. Debemos calmarle despues de una pesadilla y hacerle ver que lo que ha ocurrido no es real, pero a la vez podemos aprender más de nuestro hijo. Enseñarle a expresar sus emociones a través de las palabras, enseñándoles los términos adecuados a sus sentimientos , si está temeroso, contento, preocupado, relajado ,envidioso, etc.... Negarlas quitando le importancia, o evitarlas , distrayendo al niño o compensarle para que deje de sentirlas , suele ser contraproducente.
-Ver las emociones como una oportunidad de entrar en contacto afectivo con los niños, de entenderlos y luego poder enseñarles, en vez de ver la emoción como un conflicto o un problema.Dar respuestas a las emociones antes de que se salgan fuera de control. Hablar de las emociones antes de que estallen puede enseñar al niño a enfrentar momentos de crisis, como podría ser el caso de las rabietas.Mostrarnos pacientes y cariñosos ante sus emociones, escuchándoles e intentando entenderles es el primer paso para intentar ayudarles y educarles.

-Cuando escuchamos atentamente la expresión emocional de un niño le estamos enviando el  mensaje de que sus emociones nos importan.

-A la hora de afrontar situaciones que crean malestar y emociones negativas hay que ayudarles a pensar en soluciones y a que sean ellos los que expresen sus propias ideas y soluciones.

-Es bueno enseñar a los niños a nombrar sus emociones. Por ejemplo, si un niño está llorando se le puede decir “Estás triste, ¿verdad?”, o si está enrabietado el comentar: “Ya veo que estás muy enfadado”, le ayudará a entender mejor sus emociones, al tiempo que se da cuenta que entendemos lo que le pasa.Para ello se puede jugar con marionetas, con muñecos, o simplemente pintándose los dedos con diferentes caras (triste, enfadado, alegre…) y haciendo que esos “personajes” hablen y cuenten sus sentimientos.

-Hay que hacerle ver al niño la diferencia entre los sentimientos y el comportamiento. Un niño que siente celos de su hermano pequeño intenta superar su frustración pegándole. Podemos aceptar el sentimiento del niño y a la vez no aceptar su manera de comportarse.En esos momentos, ayudaremos al niño si ponemos un nombre a ese sentimiento y hacemos entender al niño sus emociones, pero también le decimos que no es adecuado su comportamiento y que no lo vamos a tolerar, y por último le ayudamos a buscar una solución más adecuada al problema o conflicto con el que se encuentra.

- Poner la transformación en acción. Es decir, en lugar de sentirse inseguro, mejor alimentar su autoestima y armarse de valor; en lugar de tener miedo, mejor enfrentarse a ello con fuerza, fe y determinación; en lugar de sentirse ansioso, mejor concentrarse en vivir bien el momento presente; en lugar de desear lo que los demás tienen, mejor felicitarles por tenerlo.


A modo de ejemplo, le podríamos decir:

 “Tu hermano te ha insultado y por eso te has enfadado. A mí me pasaría lo mismo si me insultaran. Pero no creo que hayas solucionado nada habiéndole pegado. ¿cómo podrías actuar en otra situación parecida?”

El mensaje que le transmitimos de esta manera sería:

-Me importa cómo te sientes
-Sé como te sientes (empatía)
-Tu puedes buscar una manera mejor de comportarte.


Para terminar, y para que podáis ver mas sobre las emociones, os dejo un enlace del programa de Redes, sobre las emociones en los niños, es muy interesante y constructivo.



EDUARD PUNSET Y ELSA PUNSET. EMOCIONES.





Existen días, en lo que yo personalmente, me levanto ,


 pero hoy en día, he comprobado que el control de las emociones ayuda muy positivamente en nuestra vida, así que , seguiré riendo, llorando, enfadandome, pero tengo claro, que mis emociones no me impedirán seguir viviendo  día a día lo mas feliz posible, y seguir soñando,


Alicia.