martes, 24 de junio de 2014

Biblioteca Escuelas Pías. Madrid.



Ayer yendo por la C/Embajadores enfrente de la calle de Sombrerete, me quedé impresionada cuando prácticamente me encontré de sopetón unas ruinas . Unas ruinas que cual fue mi sorpresa, que hoy en día se ha convertido en una magnifica bibilioteca, reconvertido Centro asociado de la UNED. Estas ruinas a las que me refiero, no son otras que las de la iglesia del convento de las Escuelas Pías de San Fernando.
 Hoy en día esos espectaculares vestigios que ladean las calles Mesón de Paredes y sombrerete, en uno de los barrios más castizos de Madrid, el de Lavapiés, el de los manolos y las manolas, son la sede de una Biblioteca que la Universidad a Distancia ha conseguido establecer en tan insólita ubicación.

Las Escuelas Pías son un rincón fascinante del viejo Madrid, declarada Monumento Nacional en 1972, es uno de los más ejemplares más representativos.
 El Colegio y la Iglesia de las Escuelas Pías de San Fernando tienen su origen en el Colegio de San Fernando, conocido popularmente como Colegio de Lavapiés.

El 19 de julio de 1936, el edificio fue incendiado por elementos incontrolados de la CNT, después de que un grupo de falangistas atrincherados en su interior disparasen contra todo aquello que se moviese en los alrededores. O al menos, ésa fue la excusa. Lo cierto es que la iglesia fue saqueada y las imágenes de su interior, destrozadas.
Después de la guerra y a semejanza de lo que ocurrió en Belchite, se mantuvo tal y como quedó tras el incendio. En los años 40 en parte del solar de las Escuelas Pías, y con fachada a la calle de Embajadores, se construyó el Mercado de San Fernando. Hacia 1950 en el solar de la calle del Tribulete donde estuvo el Colegio, se inauguró el Cine Lavapiés.
En el año 2002 se aprovecharon las ruinas para construir una biblioteca para la UNED. Antes de la rehabilitación para su conversión en Biblioteca, las ruinas de las Escuelas Pías se habían convertido en el refugio de la población marginal de los alrededores. La idea era integrar la Biblioteca en las ruinas, sin alterarlas, de forma que conservaran su aspecto sugestivo y romántico.
Los altares del templo rodean el nuevo espacio repleto de libros y luz.






Increíble, si tenéis la oportunidad de conocerlo os impresionará.

Alicia.