viernes, 21 de febrero de 2014

EL LOBO ...........BUENO O MALO


LOBO DE LOS CUENTOS ¿ PORQUE SIEMPRE ES EL MALO?

Antes, cuando no existía internet, la televisión y ni siquiera la radio, los cuentos servían para entretener a niños y mayores
Las historias, como las que me contaba habitualmente mi abuela,  ponían ejemplos de niñas como Caperucita que se desviaban del camino o de dulces cabritillos que abrían la puerta a un desconocido, y, en ambos casos, acababan en la tripa del lobo. También hablaban de qué les pasaba a los cerditos  que optaban por construirse la casa con paja o madera para tener más tiempo para jugar. Y también explicaban cómo podía acabar tu rebaño si mentías tanto como Pedro. El malo malísimo de todas estas historias era siempre el lobo, y ¿por qué?
Después de investigar un poco por curiosidad, la razón es simple. 
En el mundo rural, el lobo era un animal temible y odiado porque amenazaba uno de los bienes más preciados de la gente de campo, su ganado. Por eso, en los cuentos, al lobo se le otorgaba el peor papel . El lobo feroz encarnaba los peores miedos de la gente y se convertía en el verdugo más espantoso. Pero nadie ha tenido en cuenta el punto de vista del lobo.
Volviendo a investigar, encontré la versión del lobro en el  cuento de Caperucita , por el Seminario de Educación para la paz. A.P.D.H, y la percepción del lobo era:
"El bosque era mi hogar. Yo vivía allí y me gustaba mucho. Siempre trataba de mantenerlo limpio y ordenado. Cuando...
Un día soleado mientras estaba recogiendo la basura dejada por unos excursionistas, sentí pasos. Me escondí detrás de un árbol y vi venir a una niña vestida en forma muy divertida, toda de rojo y con su cabeza cubierta, como si no quisiera que la vieran. Naturalmente, me puse a investigar. Le pregunté quien era, a dónde iba, de dónde venía, etc. Ella me dijo, cantando y bailando, que iba a casa de su abuelita con una canasta para el almuerzo. Me pareció una persona honesta, pero estaba en MI bosque y ciertamente parecía sospechosa con esa ropa tan extraña. Así que decidí darle una lección y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque sin anunciarse antes y vestida en forma tan extraña. Le dejé seguir su camino, pero corrí a la casa de su abuelita. Cuando llegué vi a una simpática viejita y le expliqué el problema y ella estuvo de acuerdo en que su nieta merecía una lección. La viejita estuvo de acuerdo en permanecer oculta hasta que yo la llamara. Y se escondió debajo de la cama.
Cuando llegó la niña, la invité a entrar al dormitorio donde estaba acostado, vestido con la ropa de la abuelita. La niña llegó sonrojada y me dijo algo desagradable acerca de mis grandes orejas. He sido insultado antes, así que traté de ser amable y le dije que mis grandes orejas eran para oírla mejor. Me gustaba la niña y trataba de prestarle atención, pero ella hizo otra observación insultante acerca de mis ojos salidos. Ustedes comprenderán que empecé a sentirme mal; la niña tenía una bonita apariencia pero era muy antipática. Sin embargo, seguí la política de poner la otra mejilla, y le dije que mis ojos me ayudaban a verla mejor. Su siguiente insulto si que me encolerizó. Siempre he tenido problemas con mis dientes tan grandes, pero esa niña hizo un comentario muy desagradable. Sé que debía haberme controlado pero salté de la cama y le gruñí enseñándole mis dientes y le dije que eran grandes para comerla mejor.
Ahora seamos serios; ningún lobo puede comerse a una niña. Todo el mundo lo sabe, pero esa niña loca empezó a correr alrededor de la habitación gritando, y yo también corría detrás de ella tratando de calmarla. Como tenía puesta la ropa de la abuelita, me la saqué, pero fue peor, de repente la puerta se abrió y apareció un leñador con un hacha enorme. Yo lo miré y comprendí que corría peligro, así que salté por la ventana y escapé.
Me gustaría decirles que éste es el final de la historia, pero, desgraciadamente no es así, pues la abuelita jamás contó mi parte de la historia. Y no pasó mucho tiempo sin que se corriera la voz de que yo era un lobo malo. Y todo el mundo empezó a evitarme.
No se que le pasaría a esa niña antipática y vestida en forma tan rara, pero yo nunca más pude ser feliz..."

Pues si, después de todo esto , he llegado a la conclusión que también hay lobos buenos, claro que si, y lo podemos demostrar con algunos de los cuentos favoritos de mis hijos de lobos NO FEROCES, y que les encanta leer.


EL LOBO SENTIMENTAL


El lobo sentimental de Geoffroy de Pennart. Barcelona,Corimbo, 2010. Traducción Paula Vicens. Cartoné
Nuestro lobo, una especie de lobito bueno -como lo nombraría José Agustín Goytisolo-, vive en una familia que lo quiere y protege, pero él ha de hacer su vida y emprende una suerte de viaje iniciático para encontrarse a sí mismo. Su padre le ha dado una lista de lo que puede o no comer… y que, por cuestiones de principios o de sentimientos, no coincide con los gustos del lobo; así deja pasar a las cabritillas, se compadece de Caperucita y de los cerditos, ayuda a Pulgarcito, riñe a Pedro y, harto de tonterías, se come al ogro.
El lobo sentimental es un cuento hermoso de tapas duras, muy bien ilustrado, que se dirige a los primeros lectores y les muestra cómo -a menudo- en la vida, las cosas pueden ser de otra manera, según el punto de vista que adoptemos.

Si queréis ver un cuentacuentos de este libro, que mejor que ver el cuentacuentos que realizó la profe de primaria de mi hija, y podéis verlo en el enlace que se encuentra en mi entrada , Cuentos, cuentistas, cuenteros o vivir del cuento.

LA OVEJITA QUE VINO A CENAR




Steve Smallman
Ed. Beascoa

Resumen


Una historia protagonizada por dos viejos conocidos de los cuentos infantiles, el lobo y la oveja, pero esta vez con un giro argumental sorprendente y divertido. Un lobo hambriento recibe la inesperada visita de una pequeña e indefensa oveja. Su primera intención es comérsela, pero empieza a dudar ante la ternura que la oveja le produce. El lobo tendrá que decidir entre disfrutar de una suculenta comida o ayudar a su indefensa y tierna visita. Las ilustraciones de la obra reflejan la indecisión del lobo y la inocencia de la oveja con una humorística perfección.

El lobo de la cabaña del bosque esta harto de comer sopa de verduras. Un dia llama a su puerta una tierna ovejita y al verla se frota las manos pensando en un rico estofado, pero la pobre ovejita está muerta de frio, de hambre y con hipo. Despues de satisfacer las necesidades de la ovejita ¿será demasiado tarde para comer estofado?:)
Si queréis ver un vídeo donde se recrea el cuento, aqui os dejo un enlace:



Espero que los disfruteis,  y seguir soñando.....

Alicia.