domingo, 11 de mayo de 2014

MI PRIMER CUENTACUENTOS CAPERUCITA ROJA. EFECTO DE ESTAR BAJO LOS FOCOS.





Yo desde muy muy pequeña me ha costado hablar en público, nunca me ha gustado ser el centro de atención. Cuando iba al colegio, y me imagino que los que fuisteis conmigo os acordareis, era una niña con buenas notas, pero cuando tenía que salir a la pizarra, a exponer algún tema lo pasaba no mal, sino peor que mal. Se me olvidaba todo lo que tenía que exponer. Me sudaban las manos, me ponía colorada, me pasaba de todo. Hoy en día, poco a poco, y sobre todo , a través del trabajo he aprendido a expresarme delante de varias personas intentando no ponerme nerviosa. 
De pequeña era bastante tímida, pero ser tímida no tiene por qué ser un problema.  Pero la timidez impide a algunas personas sentirse cómodas en situaciones sociales o no ser lo sociables que les gustaría ser. Hoy en día y poco a poco, he ido superando muchos de los obstáculos de la timidez. A mi nunca me ha gustado ser el centro de atención, no lo he necesitado, así como si hay gente que lo reclama y que si necesita ser el centro de atención para sentirse realizado, no es mi caso. Si puedo pasar lo mas desaperciba , mejor.
A algunas personas les gustaría ser menos tímidas para podérselo pasar mejor a la hora de relacionarse con los demás y cuando están rodeadas de gente.
He aquí cinco consejos para vencer la timidez:
  1. Empieza poco a poco con gente conocida. Practica las conductas sociales, como el contacto ocular, el lenguaje corporal que expresa seguridad, las presentaciones, las conversaciones triviales, hacer preguntas y las invitaciones, con personas con quienes te sientas cómodo. Sonríe. Así aumentarás la seguridad en ti mismo. Y luego prueba a hacer lo mismo con personas que no conozcas tanto.

  2. Piensa en formas de romper el hielo. A menudo lo que más cuesta de llevar una conversación con un desconocido es el principio. Piensa en formas de romper el hielo para iniciar una conversación, como presentarte , hacer un cumplido o formular una pregunta . Tener pensadas varias formulas para romper el hielo allana el terreno cuando uno quiere mantener una conversación con un desconocido o una persona a quien no le tiene demasiada confianza.

  3. Ensaya lo que vas a decir. Cuando estés preparado para probar algo que has estado evitando por culpa de la timidez —como una llamada de teléfono o una conversación— escribe previamente lo que quieres decir. Parece mentira, pero esto lo he realizado yo personalmente muchas veces, sobre todo cuando se trataba de algún chico. Ensáyalo en voz alta, tal vez delante de un espejo. Luego lánzate. No te preocupes si no te sale exactamente como lo habías ensayado o si no te sale perfecto. De hecho, muy pocas de las cosas que hace la gente que aparentemente está segura de sí misma son perfectas. Siéntete orgulloso de haberte atrevido a probarlo. La próxima vez, todavía te saldrá mejor porque te resultará más fácil.

  4. Date una oportunidad. Busca actividades donde puedas relacionarte con personas que comparten tus intereses. Date tiempo para ir conociéndolas e ir cogiéndoles confianza. A las personas tímidas a menudo les preocupa no estar a la altura o qué pensarán de ellas los demás. Este tipo de preocupaciones pueden hacer que te eches atrás y que dejes de hacer cosas que te encantaría hacer. Si en tu caso la autocrítica desempeña un papel importante, pregúntate si serías tan crítico con tu mejor amigo. Lo más probable es que con él no fueras tan exigente y lo aceptaras tal y como es. O sea que trátate como a tu mejor amigo. Date palabras de aliento en vez de esperar el fracaso.

  5. Desarrolla la asertividad. De la asertividad ya he hablado en una de mis entradas sobre la Inteligencia Emocional. Puesto que a las personas tímidas les preocupan mucho las reacciones de los demás, no les gusta crear problemas. Esto no significa que sean “miedosas” o “cobardes” sino que no suelen ser asertivos. Ser asertivo significa defenderte cuando deberías hacerlo, reclamando lo que quieres o necesitas, o expresarte cuando otra persona está hiriendo tus sentimientos.
Sobre todo, sé tú mismo. Está bien que pruebes distintas formas de relacionarte o conversar que utilizan otras personas. Pero haz y di lo que encaje con tu propio estilo. Ser tal y como uno es  lo que más atrae a la gente y la mejor forma de hacer amistades.

Yo he comprobado que poco a poco si se quiere, se puede ir superando esa timidez. 

Pues si , a lo largo de mi vida, la timidez ha estado ahí, pero poco a poco, se ha ido superando, o se ha ido controlando. En mis estudios , he controlado mi timidez para poder desarrollar mi carrera, en el trabajo, he tenido que exponer opiniones, datos, proyectos, ante jefes, clientes, etc... y he podido controlarlo, pero esta semana me temblaban las piernas sólo de pensar que iba a hacer de narradora ante numerosos niños. 
Nunca había pensado que podría ser capaz atraer la atención de todos estos peques. Cuando varios papas del colegio me propusieron poder hacer de narradora, e hacer la introducción del cuentacuentos , para mi era inimaginable. Tenía que estar yo sola ante todos esos niños. Y los niños, niños son, demuestran realmente en el momento lo sienten, ya sea bueno o malo. Yo siempre había estado en el otro lado, y admiro a las personas que son capaces de sentarse delante de tantos niños y adultos a contar sus historias, pero no , yo no me veía capaz. Pero pensé, ¿ por qué no?. Quizás ha llegado el momento de enfrentarse. He superado muchas otras situaciones, en las que he tenido que afrontar mi timidez, y por qué no podía ser éste, otro paso más.

Así que , porque no, participar en este gran colegio, he intentar hacer soñar a todos estos peques. 


Cuando empezaron a pasar, todos esos niños en una primera sesión, y encontrar a 75 niños , con sus respectivos profesores, no hacia mas que pensar en salir corriendo. Pero no, todo el mundo se quedó en silencio, y empecé a hablar. A contar mi propia historia, a hablar sobre mis sueños , mis cuentos, mi vida, y comprobar que a todos aquellos pequeños les encantaba escucharme. Después de casi 10 minutos hablando sola, y todas las miradas centrandose en mi, comprobé que mis palabras llamaban la atención de cada uno de los niños que había en la sala, y me pareció increible que su mirada se mantuviera en mi. Observaban cada unos de los cuentos que les enseñaba, y mis muñecos que sacaba de la abuelita y caperucita roja  ( gracias a mis amigas Sonia de brillando con Sonia y a Violeta Rodriguez). 





Que paciencia tuvieron estos chicos y chicas conmigo, porque madre mía, con los nervios no paraba de hablar, y pensaban ! Cuando acabará de hablar esta chica!. Ellos mientras esperando a salir.

Cuando termine de hablar, no pude hacer otra cosa que sonreir, !fuera nervios!, y empezar a contar la historia de Caperucita Roja, en la cual , la mirada de cada uno de los niños de la sala , se giraba hacia los padres que en esos momentos se centraba la magia, la cual, para algunos papas que participaban tambien era su primera vez ante los focos. Gracias a Macarena, Conchi, Julian, Raul, Fernando, Rafa. Estuvisteis genial, y me hicisteis disfrutar como una niña mas, de esta diviertidísima versión de Caperucita Roja.















El cuentacuentos fue fantástico, me divertí con cada uno de los padres que participaron en el cuentacuentos, para algunos, también su primera vez, y fue genial, comprobar como todos aquellos niños disfrutaban con la actuación. Después de esta , hubo dos sesiones mas, seguidas, sí  , mas y mas niños, otros 75 niños mas en cada sesión, pero ya no sólo infantil, sino también niños de primero de primaria. Pero fue un día inolvidable, mi primera vez ante los focos de los niños. Fue un día intenso, pero muy especial , puesto que en mi vida , los cuentos son muy importantes, y comprobar que ellos disfrutan escuchándolos ya me hace feliz.

Ha sido  una experiencia increíble, y poco a poco, sigo superando mi timidez.

Alicia.